Versión Estenográfica
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Palabras del
Secretario de Educación Pública, Maestro Alonso Lujambio Irazábal, durante la
ceremonia de presentación de los Programas de Continuidad de Estudios de las Universidades
Tecnológicas, realizado en el Salón Hispanoamericano del Edificio Sede de la
SEP, Centro Histórico de la Ciudad de México.
Miércoles
27 de mayo de 2009.
Ingeniero Gerardo Lara, Rector de
la Universidad Tecnológica de Puebla y Presidente de la Asociación Nacional de
Universidades Tecnológicas.
Ingeniero Raúl Noriega Ponce,
Rector de la Universidad Tecnológica de Querétaro.
Ingeniero Héctor Arreola Soria,
Coordinador General de Universidades Tecnológicas.
Maestro Héctor Sánchez Gómez,
Representante de los profesores de los Comités Técnicos para el Diseño y
Continuidad de las Ingenierías en las Universidades Tecnológicas.
Don Óscar Rossbach Vaca, Director
General de Instrumentos Rossbach, miembro de la Junta Directiva de la
Universidad Tecnológica de Netzahualcóyotl.
Apreciables Rectores, Rectoras de
las Universidades Tecnológicas.
Profesoras, Profesores, colegas de
la Secretaría de Educación Pública.
Amigos, amigas.
Mucho me complace, en verdad,
estar con ustedes en este día tan especial para la educación superior y, en
particular, para nuestras universidades tecnológicas.
Creo que es un día histórico para
la evolución de nuestras queridas universidades tecnológicas que son un orgullo
de nuestro México por la pertinencia de sus estudios, en primer lugar, y por la
calidad de preparación de sus egresados.
Me da especial gusto estar esta
mañana con ustedes, en verdad se los digo así, rectores de las 66 Universidades
Tecnológicas con las que cuenta hoy nuestro país, para fortalecer uno de los
campos que más necesita México para avanzar y consolidar su desarrollo, sin
duda alguna.
Algo que me entusiasma, en verdad,
es ver que de las 66 Universidades Tecnológicas del país, hay 10 encabezadas
por rectoras, lo que demuestra que en el México democrático y plural de hoy, la
equidad de género avanza firme también en aquellos espacios que antes eran
considerados cotos masculinos.
Hoy recibo con mucho orgullo, los
planes y programas de estudio de las carreras de Ingeniería que se abrirán en
las Universidades Tecnológicas a partir del próximo mes de septiembre y que hoy
damos a conocer a las y a los jóvenes mexicanos.
Creo que estamos un poco
acostumbrados en México a las malas noticias, pero aquí hay una gran noticia
para las y los jóvenes de México. Quiero felicitarlos a todos sinceramente, por
un esfuerzo tan pertinente y necesario para México.
De esta manera, además de ofrecer
la formación de Técnicos Superiores Universitarios, también formarán ingenieros
a nivel licenciatura.
Felicito asimismo a los profesores
que contribuyeron con talento y compromiso al diseño curricular de las
ingenierías en nuestras universidades tecnológicas y que reciben hoy un
merecido reconocimiento. ¡Gracias de veras!
También, debo decirlo, felicito a
mi Subsecretario Tuirán por su trabajo silencioso pero efectivo, por esa
extraña mezcla que él tiene de prudencia y firmeza, que hacen posible hacer
cosas buenas y hacerlas bien.
De modo pues que, para Tuirán,
para ustedes rectoras y rectores, para ustedes profesoras y profesores, pido un
aplauso como expresión de agradecimiento.
Estamos amigas, amigos, sin duda
ante un paso muy importante hacia la consolidación de este subsistema de
Educación Superior como una opción segura para los jóvenes que buscan una
formación que les permita, en poco tiempo, integrarse al mundo del trabajo y
continuar, sin embargo, con una licenciatura, en este caso ingeniería y ¿por
qué no? De Posgrado. Es el siguiente paso que, estoy seguro, darán con las
Universidades Tecnológicas.
Así es como hoy refrendamos el
compromiso del Presidente Calderón con los jóvenes de México, ofreciéndoles más
y mejores oportunidades de educación para que se forjen un mejor futuro como
excelentes profesionales y como buenos ciudadanos.
Quiero destacar que, en el
robustecimiento que hoy estamos dando a nuestras universidades tecnológicas,
sus fortalezas se potencian, sin duda, aún más para beneficio de los jóvenes
que en ellas se forman pero también, para el sector productivo ávido de técnicos
superiores e ingenieros altamente capacitados que respondan competitivamente a
los retos de la economía global.
Muchas son, amigos, amigas, las
fortalezas de las Universidades Tecnológicas mexicanas; pero quisiera nombrar
solamente algunas:
Tres cuartas partes de los jóvenes
que estudian en cualquiera de nuestras 66 universidades tecnológicas, lo hacen
en programas reconocidos por su buena calidad.
Esto nos habla de que la cultura
de la evaluación es ya, parte integral del quehacer de las instituciones de
este subsistema educativo.
Aquí estamos ante una modificación
cultural de nuestro mundo educativo que es muy importante y ustedes lo están
protagonizando.
En segundo lugar, hoy nuestro país
cuenta con el talento de 160 mil Técnicos Superiores Universitarios egresados
de las aulas de alguna universidad tecnológica del país. La gran mayoría de
ellos graduados en la última década.
Por otro lado, todos sus
estudiantes acreditan el examen de egreso de Técnico Superior Universitario.
Adicionalmente, además del
incremento en cobertura, eficiencia terminal y calidad, destaca la pertinencia
de los estudios que ofrecen nuestras universidades tecnológicas, lo cual se
refleja en el hecho de que el 70 por ciento de los egresados, obtienen un
empleo relacionado con su formación durante los primeros seis meses luego de
concluir sus estudios. Esto es un gran éxito que debemos ponderar y
justipreciar.
Por ello, no resulta extraño que
hoy, las universidades tecnológicas se integren fácilmente a los Consejos
Estatales de Vinculación, aportando sus propias experiencias de éxito en
programas de vinculación con el sector productivo.
¿Cuál es aquí el secreto? Simple y
sencillamente que sus programas educativos se diseñan con la participación de
representantes empresariales y académicos, lo que prepara a sus egresados con
los conocimientos y habilidades que demanda el mundo laboral.
Este proceso de vinculación es
realmente otra gran noticia para México, por ello tenemos que fortalecer y
consolidar a nuestras universidades tecnológicas y, sin duda, lo estamos
haciendo por el camino correcto.
El Plan Nacional de Desarrollo y
el Programa Sectorial de Educación 2007-2012 nos mandatan, en primer lugar,
ampliar la cobertura en Educación Superior para alcanzar, al menos, 30 por
ciento al final de la gestión del Presidente Felipe Calderón.
En segundo lugar, diversificar y
flexibilizar la oferta de este nivel y formar recursos humanos con crecientes
niveles de calificación educativa profesional. Al respecto, amigos y amigas,
quisiera resaltar el enorme impulso que el gobierno del Presidente Felipe
Calderón ha dado desde su inicio a la Educación Superior para incrementar con
calidad y pertinencia la cobertura de la Educación Superior.
Un tema ciertamente muy complejo.
Estamos bajos en perspectiva comparada, pero hay que seguir trabajando en esto
arduamente creando nuevas instituciones y programas de educación superior,
ampliando las instituciones ya existentes, incrementando la oferta no
presencial, y aprovechando con eficiencia, su capacidad instalada.
Todas estas acciones junto con
otras en los diferentes subsistemas ya están generando logros importantes:
Durante el último ciclo escolar,
la matrícula de las instituciones públicas de Educación Superior registró el
aumento más importante desde finales de los años 90. Cada vez más nos acercamos
a la meta de, cuando menos, 30 por ciento de la cobertura entre la población de
19 a 23 años de edad; pero sin duda, debemos ir por más.
No debemos olvidar, insisto, que
varios de nuestros vecinos en la región, van más adelante en términos de
cobertura y por mucho. Chile y Panamá, por ejemplo, tienen una cobertura en
Educación Superior cercana al 50 por ciento; Argentina supera el 60 por ciento;
los Estados Unidos se ubican ligeramente por encima del 80 por ciento. Nosotros
queremos llegar al 30 por ciento este sexenio.
El mercado global no perdona.
Hacer de México un país más fuerte
y competitivo nos obliga a redoblar esfuerzos para aumentar la cobertura del
sistema con calidad y pertinencia. Lograr el 30 por ciento de cobertura en
Educación Superior, ciertamente mejorará, sin duda, la posición de nuestro país
pero, insisto, tenemos que ir por más y tenemos que ir rápido.
Amigas, amigos.
El Presidente Felipe Calderón ha
dicho que uno de los actores que marcan el desarrollo de una Nación, lo ha
dicho así, lo cito de manera puntual es, precisamente: “La dotación o el número
de ingenieros o técnicos que tiene el país en términos del tamaño de la
población”.
“Lo que está en México muy por
debajo, nos hacen falta, dice el Presidente, ingenieros, técnicos, le hacen
falta al sector productivo y le hacen falta al país”, termino la cita.
De ahí pues, amigos, amigas, la
trascendencia de la apertura de carreras de nivel licenciatura y de ingenierías
que hoy estamos celebrando en nuestras universidades tecnológicas.
En el diseño de los programas, se
ha tomado el punto de vista y han participado los representantes del sector
productivo de las regiones donde están enclavadas las universidades
tecnológicas.
Esta nueva oferta educativa
responde así, a las necesidades en las áreas prioritarias de desarrollo
regional y nacional, lo que además fortalece la vinculación y la hace, sin
duda, más efectiva.
Esta vinculación con el sector
productivo que está en la base del quehacer de las universidades tecnológicas,
fortalece la inserción de nuestros egresados en el mercado laboral y favorece
la integración de los jóvenes egresados a su vida profesional en un proceso
pleno de asimilación social.
Quiero subrayar esto porque me
parece que si la educación es capaz de producir utilidad social y equilibrar lo
individual, y fortalecimiento de las
capacidades de las potencias de las personas, ustedes, amigos, profesoras,
profesores, rectoras, rectores de las universidades tecnológicas, están
haciendo un papel realmente fundamental y, sin duda, protagónico.
Por eso, hoy además de
felicitarlos por este importante ejemplo de un paso adelante de las
universidades tecnológicas, quiero aprovechar esta oportunidad para invitar a
todas las instituciones de educación superior, a que amplíen su vinculación con
el sector productivo nacional, que continúen con esa tendencia, que la
fortalezcan.
Necesitamos que las Instituciones
de Educación Superior se acerquen más a los empresarios y que los empresarios
también se acerquen más a las instituciones de educación superior, que conozcan
su potencial para ofrecer alternativas, soluciones y respuestas a problemas
concretos de México.
México necesita Instituciones de
Educación Superior que sean palanca para la construcción de un México fuerte,
más desarrollado, más competitivo, ese México que todas y todos queremos.
Felicidades
amigas y amigos, nuevamente. Muchas felicidades por lo que han hecho. Gracias.
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