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Comunicado 124.- La OCDE da a conocer los resultados del estudio Panorama de la Educación 2012

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2012-Septiembre-11

  • Desde que la educación preescolar se volvió obligatoria en el año 2009, México ha logrado una de las tasas más altas de matriculación en niños de cuatro años de edad entre los países de la OCDE.
  • La tasa de egresados en la educación media superior aumentó en 14 puntos porcentuales entre 2000 y 2010, en comparación con un aumento promedio de 8 puntos porcentuales de los países de la OCDE.
  • El gasto en educación creció entre 2008 y 2009, a pesar de una disminución en el PIB.
  • La OCDE reconoce la importancia de considerar que el perfil de los jóvenes que no estudian ni trabajan es un fenómeno con múltiples causas y diversas manifestaciones, por lo que varía mucho de un país a otro. En México, entre los jóvenes de 15 a 29 años, las mujeres son tres veces más propensas que los hombres a estar en esta condición; esta disparidad se relaciona con decisiones del curso de vida, ya que la mayoría de estas jóvenes optaron tempranamente por formar una familia y dedicarse a los quehaceres del hogar, en lugar de seguir en la escuela o ingresar al mercado laboral.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) dio a conocer el día de hoy su informe Panorama de la Educación 2012, en el que presenta un análisis del sistema educativo de los países miembros, basado en diversos indicadores cuantitativos comparables a nivel internacional.

En su edición de este año, la OCDE señala que entre los países miembros de la Organización, el nuestro ha logrado una de las tasas más altas de matriculación entre los niños de cuatro años de edad, pasando del lugar 21 de 30 en el año 2005 al 4 de 37 en el 2010. La OCDE reconoce que diversos estudios han concluido que la educación preescolar está asociada con un mejor desempeño de los estudiantes en niveles educativos posteriores y sostiene que puede contribuir a mitigar las desigualdades sociales, crear las bases de una educación para toda la vida y promover mejores resultados de los estudiantes en general.

El informe señala que cerca del 100% de los niños y jóvenes de entre 5 y 14 años de edad participa ya en la educación, desde el punto de vista demográfico, este grupo de edad alcanzó su máximo en 2007. Habiéndose detenido este crecimiento, México tiene ahora una oportunidad única para fortalecer la calidad de la educación primaria y secundaria en los próximos años.

Asimismo, la OCDE destaca que en México la tasa de graduación en la educación media superior aumentó en 14 puntos porcentuales entre los años 2000 y 2010, cifra superior al crecimiento promedio de 8 puntos porcentuales de los países miembros de la OCDE. Asimismo, el porcentaje de los mexicanos que han cursado la educación media superior y superior se ha casi duplicado en las últimas cinco décadas. Sin embargo, persiste el reto de aumentar el porcentaje de estudiantes que concluyen la educación media superior (47% en 2010). Se espera que la Reforma Integral de la Educación Media Superior, adoptada desde 2008, y la reciente obligatoriedad de este nivel educativo, coadyuven para que más jóvenes de 15 a 19 años asistan y se gradúen del bachillerato.

En el documento, la OCDE resalta que en México el gasto promedio por alumno en todos los niveles educativos se incrementó en un 14% entre 2000 y 2009. De la misma forma, destaca que el gasto en educación como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) se ha incrementado de 5.0% en el año 2000 a 6.2% en el 2009, cifra similar a la media de la OCDE, a pesar de la disminución que se observó en el PIB entre 2008 y 2009.

En los países de la OCDE la proporción de jóvenes entre 15 y 29 años de edad que no estudian ni trabajan aumentó en 2009 y en 2010, aunque en México éste fue marginal (alrededor de 0.5%). Turquía (36.6%), Israel (27.4%), México (24.4%) y España (23.7%) fueron los países que tuvieron la mayor proporción de jóvenes que no estudian ni trabajan; sin embargo, este es un fenómeno con múltiples causas y manifestaciones, que varían de un país a otro y están influidas por cuestiones culturales y tradiciones nacionales.

En relación con los datos divulgados por la OCDE sobre los jóvenes que no estudian ni trabajan, es necesario precisar lo siguiente:

·         Al analizar la composición de la población que no estudia ni trabaja por género, se observa que en la mayoría de los países el mayor número corresponde a mujeres; con base en la Encuesta Nacional de la Juventud (2010), se sabe que en México el 77% de este grupo se compone de mujeres. A pesar de que la participación de las mujeres en el sistema educativo y en el  mercado laboral ha aumentado significativamente en los últimos años, el elevado porcentaje de mujeres jóvenes que no estudian ni trabajan se relaciona con aspectos culturales, desigualdades de género y decisiones personales del curso de vida, como la determinación de unirse con su pareja (59.1%) y/o iniciar y formar una familia (67.2% tienen hijos); hoy en día más de dos tercios de las mujeres jóvenes que no estudian ni trabajan se dedican a las tareas domésticas (72.1%).

·         En contraste, de acuerdo con los datos de la OCDE, uno de cada diez jóvenes varones mexicanos entre 15 y 29 años no trabaja ni estudia, uno de los niveles más bajos entre los países de la Organización. Sólo el 11% de los hombres están en esta condición, cifra inferior en 5 puntos al promedio total de los países de la OCDE y por debajo de países como Estados Unidos y Canadá con 14.3%, Francia con 15.2% y España con  24.7%.

·         La condición de las y los jóvenes que no estudian ni trabajan en ningún sentido es una forma de vida o una condición permanente. Muchos de los jóvenes que están considerados en el grupo de aquellos que no estudian ni trabajan realizan funciones y actividades socialmente útiles, están buscando trabajo o colaboran con las tareas del hogar. En consecuencia, sería incorrecto decir que estos jóvenes son improductivos o están ociosos. De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de la Juventud (2010), el 74% desea continuar estudiando, el 58% tiene experiencia laboral previa (lo cual puede significar que no han permanecido inactivos o desocupados durante su juventud) y el 9.8% de las mujeres y 41.1% de los varones que no estudian ni trabajan se encuentran buscando activamente un empleo.

·         El fenómeno de los jóvenes que no estudian ni trabajan es un asunto de la mayor importancia que exige la intervención de todos los órdenes de gobierno. Es necesario, en consecuencia, coordinar acciones no sólo para ampliar las oportunidades educativas y laborales entre los jóvenes, sino también las orientadas a continuar fortaleciendo una cultura de igualdad entre hombres y mujeres.

Última modificación:
Martes 11 de septiembre de 2012 a las 04:43:48
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